Uno de nuestros servicios más demandados es la evaluación de riesgos laborales para empresas y profesionales. Se trata de un proceso cuyos resultados inciden directamente en el sistema de prevención de la empresa.
¿Cómo llevamos a cabo la evaluación de riesgos de una empresa?
Este proceso de evaluación tiene unas directrices marcadas por el instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo. Que ayudan a que se cumpla la normativa vigente en cuanto a la ley de prevención marcada por el Reglamento de Servicios de Prevención y las condiciones de seguridad y salud en el trabajo.
Basándonos en estas indicaciones, nuestros procedimientos de evaluación siguen los siguientes pasos:
Análisis de los riesgos existente. Identificamos los distintos elementos de peligro y estimamos el riesgo que implican, teniendo en cuenta las posibilidades de que ocurran y las consecuencias de los mismos.
Valoración del riesgo. Una vez tenemos identificado el riesgo llevamos a cabo un proceso que nos indica si es asumible o no. En caso negativo deberemos controlarlo para gestionar el riesgo correctamente.
Acciones preventivas. Tenemos que tomar medidas de prevención para eliminar y controlar los riesgos no tolerables mediante un plan de prevención de riesgos laborales. Incluyendo prevención en el origen, protección colectiva o individual, formación o información a los trabajadores. Además, deberemos hacer controles periódicos para estimar si las condiciones, métodos de trabajo y estado de salud de los trabajadores son los correctos.
¿Qué necesitamos para hacer una evaluación de riesgos laborales?
Cualquier evaluación general de riesgos necesita tener acceso a la información pertinente para poder obtener unas conclusiones reales. Para ello es imprescindible tener disponibles los siguientes recursos, así como contar con la colaboración de la empresa en todo momento.
Acceso a todos los puestos de trabajo de la empresa.
Conocimiento de cualquier cambio en las condiciones de trabajo.
Información relativa a los equipos de trabajo, las sustancias química o las nuevas tecnologías involucradas.
Evaluaciones de riesgos laborales previos.
Si hubiese, información sobre daños a la salud de los trabajadores.
Plan de riesgos laborales en vigor.
¿Cuándo y cómo hay que hacer evaluaciones de riesgos?
Podemos decir que hay cuatro tipos de evaluaciones en función del motivo por el que se hagan.
Evaluación de riesgos impuesta por la legislación. Hay una normativa nacional, autonómica y local en cuanto a la Seguridad Industrial y de Prevención y Protección de Incendios. Determinadas actividades implican unos riesgos mayores derivados de las propias instalaciones y equipos, por lo que es necesario hacer evaluaciones periódicas.
Evaluación de riesgos recomendada. Hay muchos sectores en los que no hay una legislación específica, pero sí unas normas o recomendaciones según guías técnicas vinculadas a la actividad.
Evaluación de riesgos con métodos especializados. Algunas actividades laborales dado el grado de especialización necesitan contar con unos sistemas de análisis determinados.
Evaluación general de riesgos. Se trata del procedimiento más común y extendido entre la mayoría de empresas y profesionales autónomos.
